jueves 1 de abril de 2010

Asco de vida..

Si pensamos un segundo para que coño sirve vivir, nos daremos cuenta que no sirve de nada. Por cada alegría de mi vida, por cada risa (y han habido millones de ellas), ha habido sufrimiento después, multiplicado por mil. Mucha gente podría decir que no tengo porque quejarme y yo, observado fríamente me parezco solo una niñata frívola queriendo llamar la atención de alguna forma o de otra, puede que sea así, ¿quien sabe lo que pasa por mi mente?. Pero cuando estoy en esos momentos, el alma se me parte en dos y no puedo ni pensar en otra cosa. Y me da igual mi vida ahora, me da igual estar sola, ¿no queréis daros cuenta que mi corazón esta vacío? No puedo comprender ni siquiera yo, que coño me pasa, pero no puedo soportar la compasión...

martes 5 de enero de 2010

Mucho tiempo...

Todo llega. Y mi momento llegó. Últimamente la vida me supera más que de costumbre, cada paso que doy, da igual que sea hacia delante o hacia atrás, es erróneo. Cada palabra que pronuncio me conduce al abismo. Cada foto que miro me hace volver al baúl de los recuerdos y con los recuerdos llegan las lágrimas. Esas que me recuerdan que este no es mi siglo. Ni mi año. No me siento a gusto entre tanta gente. Cada persona que me dice que me quiere hace que me sienta vacía, exceptuando a unos pocos. No me llena nada porque me parece que no queda nada que llenar. Han sido tantos golpes los que me han dado que no se van los hematomas. Ya ni siquiera me duele lo que me puedas decir. Quisiera poder decir que tengo el corazón roto, pero no me queda corazón. En fin, quizás sea hora de dejarlo todo a un lado y vivir mi propia vida. Lejos de la muchedumbre que me asfixia y más cerca del suicidio social una vez más. Lo único que pasa esque acabara mi momento y me daré cuenta de que ellos ya no están. Y que voy a hacer yo, si ni tan siquiera les tengo a ellos…
Esta temporada se está haciendo más larga de lo normal. Me he dado cuenta y llevo meses incubando este odio, este dolor. Cada pelea, palabra fuera de lugar, mala noticia, solo hace que la bola se haga más grande. Creedme, de aquí a poco será tan grande que llenara el mundo entero. No me merece la pena nada de lo que hago, porqué, ¿de qué sirve? Intento dejar el odio y el asco de lado y ayudar a la gente que me rodea pero solo les hago daño. No merece la pena nada de esto…

jueves 7 de mayo de 2009

Vive...

A ver, siéntate y deja de llorar. Secate esas lagrimas y fuerza una sonrisa. ¿De verdad crees que el dolor nunca acaba? Puede parecerlo, pero termina. Un día te despiertas y ves que ha salido el sol en tu ventana, le sonríes a la vida e incluso a los que te han jodido. Ves que ya ni siquiera hay nubes en tu cielo, que esta completamente despejado y piensas "hoy he vuelto a nacer, a partir de ahora todo ira bien". Y se cumple, pasito a pasito. Hay cosas que todavía no funcionan pero tu sabes que lo harán, si, lo harán. Así que un día más, te levantas y ves que ha vuelto ha salir el sol, que todavía no hay nubes en tu cielo, y rezas para que todo siga así.
Entonces dime, ¿te sigue doliendo el alma? Ya lo suponía... el mal que sientes no se va con medicina, solo con el tiempo y los cuidados adecuados. ¿que el tiempo no lo cura? Claro que si, pero segundo a segundo, que parecen horas y horas. No debes impacientarte, vive la vida con tu mirada bonita. Ah, los cuidados adecuados... esos son el cariño y el amor de tus seres más preciados... esos de los que no te puedes separar, aunque te hagan llorar.
Venga, ojos tristes, mantén la esperanza y vive. Vive con la ilusión que te caracteriza!

miércoles 29 de abril de 2009

Confusa...

No tengo inspiración. Me fallan las palabras. Todo queda junto sin orden ni ceremonia y no me gusta nada. Estoy en un momento de mi vida que no se lo que siento ni lo que hago. Preferiría estar de otra forma, poder contar con todos y cada uno de los amigos que tengo, menos aquellos que estan peor que yo.No les puedo pedir eso. Pero inclusive los que nunca están mal han decidido que no merece la pena intentar estar a mi lado. No estoy triste, pero tampoco contenta. Nunca había estado así, mis emociones siempre han sido claras, o lloro o río, no ni una cosa ni la otra. No me gusta esto, quiero tener claro en todo momento mi mente, no saber que es un caos. No tener dos opiniones opuestas sobre la misma cosa. No tener dos sentimientos hacia la misma persona. Ahora mismo mi único deseo es que la desesperación que encuentro en mi mente por culpa de la confusión, se aclare.

sábado 18 de abril de 2009

Querer sin saber...

Ella leía sin pensar que el la llamaba desde su soledad. Por fin tenia unos instantes de descanso, sin tener que pensar. Cuando habría un libro, su mente se quedaba en blanco y ella era cada uno de los personajes. Sentía su dolor, su alegría, su bondad, su malicia. Sentía cada una de las emociones que se podían transmitir en un libro, y así, no sentía las suyas propias y podía liberar su mente.
El gritaba su nombre con el alma rota, sin saber que ella se cerraba en su mundo para huir de la tristeza. Queriendo estar a su lado, empezó a tocar el piano, la música era lo único que lo liberaba de su pensamientos, así que tocó, y tocó, dejando fluir toda su rabia en las notas que resonaban contra las paredes. Dejando que el mundo entero supiera de su desamor.

miércoles 18 de marzo de 2009

Yo seguire siendo como soy...

No soy inteligente, ni siquiera puedo decir según que palabras, las matemáticas son chino para mi, y si, soy capaz de leerte un libro mediano en un día entero, pero es de lo poco que se me da bien. Lo físico tampoco es lo mio, si me aprueban educación física es por pena. Para el arte soy una negada, canto y llueve, dibujo y parecen churros, lo poco que se me da mas o menos bien es escribir, ¿pero donde nos lleva eso, en este mundo donde nadie tiene tiempo para dedicarlo a la literatura?
No soy guapa, es mas, algunos me considerarían una especie en extinción, de los homosapiens. Mis ojos son de un color marrón insulso, mis pestañas negras, son cortas y poco rizadas, mi nariz demasiado grande en proporción con mi cuerpo, pequeño y bastante ancho, mi pelo rizado y indomable es el horror de mi existencia.
Creen que una sonrisa esta en mi cara a pesar de la tristeza, que puedo superar ocasiones que de horror hacen que te estremezcas, que aunque hay cosas que me dañan sigo sin inmutarme, que todos los días para mi son geniales, que siempre tendrán mi apoyo, que puedo comprender hasta el más mínimo embrollo, acuden a mi cuando necesitan algo, piensan que la vida sera más bonita si les regalo mi sonrisa y mis palabras inútiles. Pero la verdad es que mi cara se baña muchas veces de lagrimas, que en ocasiones el horror me deja sin palabras, que si intentas dañarme o me dañas aunque sea levemente me afecta más que a la mayoría de las personas, que cada día para mi es un reto, que mi apoyo un día desaparecerá porque ya no podre estar, que hay cosas que no entiendo pero lo intento, que SÍ puedes acudir a mi cuando necesites algo, que la vida solo es mas bonita por que tu lo quieres que sea, no consigo nada si te sonrío y te digo que te quiero, que me tienes para lo que sea!
En resumen, no soy especial, pero a veces miro a mi alrededor y desearía ser solo un poco mejor de lo que soy, para poder estar a la altura de esos amigos de verdad que me rodean!

lunes 23 de febrero de 2009

Incluso los recuerdos se llegan a perder...

"Recuerdo perfectamente esa noche. Estábamos las dos en tu habitación, yo en la cama de tu hermana y tu en la tuya, discutiendo. Me contabas lo feliz que estabas, pero que dentro de ti aun sufrías. Te explicaba que no quise hacerte daño, que mi corazón era fuerte y podría soportarlo. Tu, en cambio, pensabas diferente, decías que preferirías morir antes que verme llorando. Yo decía lo mismo, que no soportaría perderte. Aquella noche estuvimos hablando hasta muy tarde. Pero nos dimos cuenta que siempre estaríamos unidas. El no merecía que una amistad como la nuestra se rompiera, él era demasiado poco para ello. Cuatro personas implicadas en algo que ahora odiamos recordar, En fin, ya ha pasado medio año, y aquí estamos. Cuando pase el tiempo, el antagonismo por esa escena ya habrá pasado, pero nuestra amistad seguirá tan fuerte como ahora..."

Samanta, o Sam, como la llamaba su madrastra, dejó el bolígrafo encima del escritorio, cansada después de estar horas para escribir un párrafo, ya no era lo mismo, quizás debería renunciar a su sueño. De melodía de fondo, escuchaba a sus hermanastras discutir sobre la fiesta de la semana siguiente. Su fiesta. Se levantó, y con lentitud bajo del ático donde tenía situado su pequeño refugio, donde no tenía que oír a su padre lamentarse sobre lo poco que colaboraba con la familia, a su madrastra diciéndole que debía y que no debía hacer, y a sus hermanastras hablando sin parar.
-Sam, querida, ¿por que no comes algo? Estas tan delgada que un día tendremos una desgracia...-La voz de María, su madrastra, resonó con cariño desde la cocina, urgiendole a obedecer. La chica se dirigió hacía donde estaban todos reunidos caminando aprisa, mientras el aroma de la cena impregnaba el ambiente, haciéndole ver que había pasado todo el día sin comer, demasiado preocupada por una historia que parecía que no saldría del principio.
-Samy, deberías haber venido a comer con nosotros y los abuelos, nos lo hemos pasado genial. Tus primos son muy agradables, ¡han dicho que vendrán a la fiesta!. -Susana, la segunda hija de María, exclamó con excitación. Samanta suspiró, sentándose en la silla restante, entre su padre y Susana, pensando que quizás la celebración debería suspenderse.
-Oye papa... ¿Los abuelos están bien? Hace tanto que no les veo...Puede que no les haga gracia que hagamos esto, ya sabes, hace tan poco de lo de mama...-Su voz fue convirtiéndose en un susurró a medida que completaba la frase.
-Cielo, sabes que no hace tan poco tiempo, ya han pasado más de cinco años... Deberías superarlo ya -la compasión se dejaba traslucir en la voz de Carlos.
-Pero...-La frase de la chica se vio interrumpida por la voz dulce de Renatta, la hija mayor.
-Tranquila cariño, mama ha hablado con tus abuelos y están de acuerdo, además si no lo estuvieran, ya lo habríamos suspendido todo.. quizás eres tu la que no quieres. Se sincera, yo te entendería, además dejar que estas dos energúmenas la preparen es un peligro. -El cariño que se reflejaba en ella hizo sonreír a Sam, haciéndo que se rieran juntas de las otras dos chicas.
-Oye, ¡no dirás nada por mi, si yo soy un ángel, la que es el demonio es Susana!- Tiffany, la más pequeña de las tres hijas de María, replicó fingiéndose indignada.
-Chicas, comportaos, no quiero discusiones en mi casa y menos aun en mi mesa.-La orden de la mujer hizo que las cuatro chicas comenzaran a comer en silencio, mientras ella y Carlos miraban las noticias de las ocho. La cena transcurrió sin nuevos incidentes y al terminar, Sam cogió el abrigo y salió de la casa, caminando sin rumbo fijo, intentando encontrar la inspiración en los olores y sonidos habituales de su barrio, como la brisa que venía suave del océano, el aroma de las rosas de la señora que vivía una casa mas allá, el canto de las gaviotas, las confesiones bajo la luz de la luna..., aunque sin resultado.
Media hora más tarde, sentada en la arena húmeda de la playa, empieza a recordar sus comienzos en la escritura y llegan a su memoria cosas que podían hacer que la noche se tiñera de un negro mas oscuro...